En "Serotonina", Michel Houellebecq nos sumerge en la sombría psique de Florent-Claude Labrouste, un agrónomo de cuarenta y seis años, cínico y desarraigado, cuyo único consuelo parece ser el Captorix, un antidepresivo que, irónicamente, aniquila su libido y potencia sexual. Tras descubrir vídeos pornográficos de su novia japonesa, Florent-Claude abandona su vida parisina y se embarca en un peregrinaje por una Francia en decadencia. Su viaje lo lleva desde los paisajes de Almería hasta las protestas de agricultores en Normandía, ofreciendo una cruda panorámica de una Europa que se desmorona y una sociedad occidental a la deriva. A través de sus ojos, Houellebecq disecciona el amor, el sexo y la cultura como meras entelequias o catástrofes. El protagonista reflexiona sobre sus fallidas relaciones pasadas, marcadas por el desastre, y se reencuentra con un viejo amigo aristócrata cuya vida perfecta se ha desmoronado. Con un humor áspero y una lucidez demoledora, Florent-Claude se convierte en el cronista de un nihilismo existencial y de la desesperanza contemporánea, en una obra que es tan incómoda como indispensable.
Critical Reception
"Considerada una de las obras más representativas y polarizantes de Michel Houellebecq, "Serotonina" consolida su estatus como un cronista despiadado y esencial de la decadencia de la sociedad occidental contemporánea, provocando tanto admiración como controversia."