Augusto Monterroso (Tegucigalpa, Honduras, 1921 - Ciudad de México, 2003) fue un escritor guatemalteco-mexicano, considerado una figura central de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Exiliado de Guatemala en 1944 por su oposición a la dictadura, se radicó definitivamente en México en 1947, donde desarrolló la mayor parte de su obra. Famoso por su maestría en el microrrelato y la fábula, su literatura se caracteriza por la concisión, la ironía y un humor intelectual que a menudo oculta profundas reflexiones filosóficas y críticas sociales. Aunque su producción no fue voluminosa, cada una de sus obras es un ejercicio de precisión lingüística y conceptual que le ganó el reconocimiento internacional, destacando su capacidad para condensar universos enteros en unas pocas líneas.
«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.»
«Si la literatura fuera solamente cuestión de contar historias, bastaría que hubiese buenos cuentistas, que los hay. Pero se trata, en primera y última instancia, de escribir bien.»
«Todo lo que hagas, hazlo bien, y por la mitad.»
Conciso, irónico, humorístico, intertextual, filosófico, satírico. Dominaba la brevedad y la fábula moderna, usando un lenguaje depurado para explorar la condición humana.