Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos (1580-1645) fue uno de los escritores más prolíficos y significativos del Siglo de Oro español. Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista, su obra es un reflejo de su agudo intelecto y su profundo conocimiento de la condición humana. Quevedo fue una figura compleja, involucrado en la política de su tiempo, lo que le acarreó períodos de exilio y prisión. Su estilo se enmarca en el conceptismo barroco, caracterizado por la concisión, la agudeza ingeniosa y el uso abundante de antítesis y juegos de palabras. Abordó desde la lírica amorosa y filosófica hasta la sátira más mordaz y la prosa moralista, dejando un legado literario inigualable que lo consagra como uno de los pilares de la literatura en español.
«Miré los muros de la patria mía, / si un tiempo fuertes, ya desmoronados.»
«Solo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe.»
«No hay mayor desdicha que ser sabio entre necios.»
Conceptista, barroco, satírico, moralista, lírico y filosófico. Se caracteriza por la densidad semántica, la concisión expresiva, el ingenio verbal, el uso de antítesis, paradojas, metáforas complejas, hipérbaton y una retórica sofisticada que busca la agudeza del pensamiento. Su lenguaje es rico y flexible, dominando tanto el registro culto como el popular.