Rafael Sánchez Ferlosio (Roma, 1927 – Madrid, 2019) fue una de las figuras más singulares y destacadas de la literatura española de posguerra. Hijo del escritor falangista Rafael Sánchez Mazas, Ferlosio cultivó desde joven una aguda sensibilidad y un espíritu crítico que lo alejaron de las corrientes dominantes. Se dio a conocer con dos novelas fundamentales: la poética "Industrias y andanzas de Alfanhuí" (1951) y la revolucionaria "El Jarama" (1955), esta última un hito del realismo social que rompió moldes por su objetividad y su enfoque en el lenguaje coloquial. Tras el éxito de "El Jarama", Ferlosio se sumió en un prolongado silencio narrativo, dedicándose casi en exclusiva al ensayo, la aforística y la reflexión lingüística y filosófica, explorando temas como el poder, la historia y la escritura. Su obra ensayística consolidó su reputación como pensador independiente y lúcido. Recibió el Premio Cervantes en 2004.
«La historia no se repite, sino que vuelve a empezar.»
«Leer es siempre desobedecer.»
«El hombre, por no saber estar solo, inventa los demás.»
Su estilo se caracteriza por un realismo objetivo y una meticulosa atención al lenguaje coloquial en su narrativa inicial, especialmente en "El Jarama", donde el diálogo domina la acción. En su obra ensayística, exhibe una prosa densa, analítica y a menudo irónica, con una notable capacidad para la reflexión filosófica y lingüística. Su primera novela, "Industrias y andanzas de Alfanhuí", muestra un lirismo y una fantasía más marcados.