Mercè Rodoreda (Barcelona, 1908 – Girona, 1983) fue una de las escritoras catalanas más influyentes y traducidas de su tiempo. Su carrera literaria se vio interrumpida por la Guerra Civil Española, lo que la llevó a un largo exilio en Francia y Suiza. Durante este período, su obra maduró profundamente, desarrollando un estilo único y una voz femenina poderosa. A su regreso a Cataluña en los años 70, fue reconocida como una figura clave de la literatura contemporánea. Sus novelas exploran la condición humana, la memoria y el impacto de la guerra en la vida de las personas, especialmente las mujeres. Su obra maestra, "La plaza del Diamante", es un referente de la narrativa europea del siglo XX.
«"La vida és com un rodet: mentre va, desfà la madeixa; quan s'atura, t'embolica."»
«"Les flors es tornen vermelles de vergonya quan veuen que algú les mira."»
«"La por és una malaltia que es contagia."»
Su estilo se caracteriza por una prosa lírica y depurada, rica en simbolismo y con una gran sensibilidad poética. Utiliza un lenguaje coloquial pero profundamente evocador, capaz de capturar la psicología de sus personajes, a menudo mujeres, y la atmósfera de sus entornos. Su narrativa es introspectiva, con un fuerte componente de monólogo interior y una atención minuciosa a los detalles cotidianos.