Ana María Matute (Barcelona, 1925 – 2014) fue una de las escritoras más destacadas de la posguerra española y miembro de la Real Academia Española. Su obra, profundamente marcada por su experiencia infantil durante la Guerra Civil, explora temas como la infancia, la pérdida de la inocencia, la soledad y la injusticia social. A menudo fusionó el realismo crudo con elementos fantásticos y alegóricos, creando universos literarios ricos y complejos. Formó parte de la Generación del 50, conocida por su mirada crítica a la sociedad de su tiempo. Matute cultivó la novela, el cuento y la literatura infantil y juvenil, dejando un legado literario que la consagra como una voz esencial de las letras españolas del siglo XX.
«La infancia es el único paisaje que se repite.»
«Escribir es una manera de no morir.»
«Lo que de verdad importa no es el pasado ni el futuro, sino el presente. El pasado ya se fue, el futuro aún no ha llegado.»
Estilo lírico y poético, con una prosa rica y evocadora. Se caracteriza por la combinación de realismo y fantasía, la profundidad psicológica de sus personajes (especialmente niños y adolescentes), un tono melancólico y nostálgico, y el uso frecuente de símbolos y alegorías para explorar la dualidad entre el bien y el mal, la inocencia y la crueldad.