Pío Baroja (San Sebastián, 1872 – Madrid, 1956) fue uno de los novelistas más prolíficos y destacados de la Generación del 98. De formación médica, ejerció brevemente la profesión antes de dedicarse por completo a la literatura, influenciado por su familia de escritores y editores. Su obra se caracteriza por una visión pesimista y crítica de la sociedad española de su tiempo, el individualismo y la búsqueda de la autenticidad. Fue un autor prolífico, con más de cien volúmenes, entre novelas, ensayos y memorias, y su escritura se distingue por un estilo directo, sencillo y despojado de artificios, lo que le permitió retratar la realidad con crudeza y profundidad. A lo largo de su vida viajó extensamente, experiencias que a menudo se reflejan en sus novelas. A pesar de su carácter solitario y a menudo misántropo, su influencia en la literatura española fue inmensa, siendo considerado un maestro por generaciones posteriores de escritores.
«Lo peor de la vida es que no tiene remedio.»
«El árbol genealógico más grande, el de la humanidad, tiene un tronco robusto y unas ramas débiles.»
«En la vida no se puede tener todo, pero sí se puede tener bastante.»
Estilo directo, sobrio, conciso y antirretórico. Predominio de la frase corta y la acumulación de impresiones y detalles. Narración ágil y lineal, con diálogos naturales y una prosa que busca la verosimilitud y el realismo. A menudo utiliza la primera persona para potenciar la subjetividad y el individualismo de sus personajes.