Michael Andreas Helmuth Ende (1929–1995) fue un escritor alemán de literatura fantástica, conocido principalmente por sus obras para niños y jóvenes, aunque su mensaje a menudo trascendía las edades. Nació en Garmisch-Partenkirchen, hijo del pintor surrealista Edgar Ende. Su infancia estuvo marcada por la persecución nazi de las 'artes degeneradas', lo que influyó profundamente en su visión artística y crítica social. Estudió teatro y trabajó como actor y crítico de cine antes de dedicarse por completo a la escritura. Su obra más famosa, 'La historia interminable', lo catapultó a la fama internacional, siendo adaptada al cine. Ende exploró a menudo los límites entre la realidad y la fantasía, la importancia de la imaginación y la lucha contra la alienación en la sociedad moderna, dejando un legado duradero en la literatura mundial.
«Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.»
«Cuanto más te esfuerzas por olvidar algo, más lo recuerdas.»
«Si la gente no cree en nada, no puede creer ni en sí misma.»
Su estilo se caracteriza por una rica imaginación, la creación de mundos fantásticos complejos y detallados, un lenguaje poético y a menudo filosófico, y la habilidad de entrelazar el cuento de hadas con profundas reflexiones existenciales y sociales. A menudo utiliza la alegoría para abordar temas serios.